De los desafíos públicos a la infraestructura digital: Lecciones aprendidas de la experiencia iNNOVAB

Los gobiernos de todo el mundo se enfrentan a una tensión creciente: deben responder a problemas cada vez más complejos con recursos limitados, en un contexto de constante aceleración tecnológica. En este entorno, la transformación digital ya no puede reducirse a la digitalización de los servicios existentes. Como destacan organizaciones internacionales como el Banco Mundial, la OCDE y el Foro Económico Mundial, el desafío es más profundo: construir capacidades institucionales sostenibles que permitan a los gobiernos colaborar, experimentar y ampliar soluciones en entornos caracterizados por una alta incertidumbre.

Los recientes marcos de madurez de GovTech destacan que los gobiernos capaces de generar valor público sostenido son aquellos que combinan infraestructura tecnológica con mecanismos institucionales que permiten la experimentación, la colaboración y la adopción a gran escala de soluciones digitales. En este contexto, el desafío no es solo tecnológico, sino también organizativo y estratégico.

Estos desafíos constituyen el eje central de los debates que tendrán lugar en el Congreso Mundial Govtech 4 Impact (G4I) 2026, donde responsables políticos, líderes tecnológicos y empresas de tecnología gubernamental explorarán cómo transformar iniciativas aisladas en capacidades institucionales sostenibles. Las sesiones del congreso abordan temas clave como la modernización institucional, el desarrollo de infraestructuras públicas digitales y los modelos de colaboración entre gobiernos y ecosistemas de innovación.

En este contexto global, la experiencia de la ciudad de Córdoba, Argentina, ofrece un ejemplo concreto de cómo un desafío público puede evolucionar hasta convertirse en un instrumento institucional diseñado para fortalecer la innovación abierta y la colaboración entre los actores del ecosistema.

Del problema a la cuestión pública

La ciudad de Córdoba, Argentina, ha desarrollado un dinámico ecosistema de innovación integrado por universidades, centros de investigación, cámaras de comercio, pymes y un número creciente de startups. Esta red posiciona a la ciudad como referente regional en innovación basada en el conocimiento y como un entorno propicio para el desarrollo de soluciones tecnológicas.

Sin embargo, la existencia de capacidades no se traduce automáticamente en una colaboración eficaz. En la práctica, diversas barreras limitaron la circulación de conocimientos, servicios y oportunidades entre los actores del ecosistema. Entre ellas se incluyen directorios estáticos y obsoletos, información fragmentada distribuida en múltiples plataformas institucionales y comerciales, terminología heterogénea y experiencias de usuario que dificultaban la identificación de actores y oportunidades relevantes.

Estas limitaciones llevaron a la formulación de una pregunta pública concreta: ¿Cómo se puede fortalecer, a través de la tecnología, la innovación abierta, la colaboración y el acceso a oportunidades entre los actores del ecosistema de la economía del conocimiento y la innovación de Córdoba?

Esta cuestión iba más allá de la mejora de las herramientas de comunicación. Buscaba reducir los costos de búsqueda, evitar la duplicación de esfuerzos, fortalecer la coordinación institucional y potenciar la competitividad general del territorio. La formulación de este desafío marcó un cambio de las iniciativas tecnológicas aisladas hacia una perspectiva sistémica centrada en la gobernanza del ecosistema.

Experimentación institucional: El papel del entorno experimental

Para hacer frente a este reto, el Laboratorio de Innovación Pública y GovTech del Municipio de Córdoba (CorLab), en colaboración con BID Lab —el brazo de innovación y emprendimiento del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo— implementó una metodología de innovación abierta que combinó múltiples instrumentos.

Un elemento central de este enfoque fue el lanzamiento de un desafío público de innovación dentro de un entorno de pruebas regulatorio para la contratación pública de innovación (PPI) . Este entorno de pruebas se diseñó no solo para probar soluciones tecnológicas, sino también para experimentar con las condiciones regulatorias y operativas necesarias para respaldar los procesos de contratación orientados a la innovación.

En el momento de su implementación, el marco regulatorio para la contratación de innovación aún estaba en desarrollo. Por lo tanto, el entorno de pruebas funcionó como un espacio controlado donde se podían ensayar nuevos procedimientos, mecanismos de gobernanza y modelos de colaboración antes de su adopción formal. Esta experimentación permitió a funcionarios públicos, actores del sector privado y equipos técnicos explorar alternativas operativas, gestionando los riesgos de manera estructurada.

Paralelamente, se llevaron a cabo sesiones de cocreación con expertos del sector, usuarios potenciales y equipos técnicos del sector público para definir los requisitos funcionales. Este proceso de diseño colaborativo garantizó que la solución seleccionada respondiera a las necesidades reales del ecosistema, en lugar de replicar ofertas tecnológicas preexistentes.

Finalmente, un proceso de evaluación técnica analizó la escalabilidad, la sostenibilidad y la interoperabilidad de las propuestas recibidas. Este proceso multifásico aumentó la probabilidad de que la solución resultante funcionara no solo como una herramienta tecnológica, sino también como un mecanismo institucional capaz de fomentar la colaboración a largo plazo.

De la solución tecnológica a la infraestructura pública digital

El resultado de este proceso fue iNNOVAB: una plataforma digital diseñada para conectar de forma inteligente la oferta tecnológica con la demanda de innovación en todo el ecosistema.

A diferencia de los directorios tradicionales, que funcionan como repositorios estáticos de información, iNNOVAB integra un sistema de emparejamiento inteligente que identifica conexiones entre capacidades, intereses y oportunidades. La plataforma permite a organizaciones e individuos actualizar sus perfiles de forma autónoma, promueve la estandarización de datos mediante terminología y categorías unificadas, y proporciona un motor de búsqueda centralizado que integra convocatorias, proyectos, instituciones y actores del ecosistema en un entorno en constante evolución.

Además, la plataforma incorpora sistemas de notificación automatizados y segmentados que distribuyen oportunidades —como convocatorias de propuestas, desafíos de innovación, eventos y programas de financiación— a públicos específicos en función de las áreas de especialización declaradas, las tecnologías utilizadas y los intereses institucionales.

Desde la perspectiva de la tecnología gubernamental (GovTech), iNNOVAB va más allá de ser una plataforma digital. Funciona como un componente fundamental de la infraestructura pública digital , facilitando la interacción estructurada entre las instituciones públicas y los actores externos. Al facilitar el intercambio estandarizado de datos y permitir procesos de participación transparentes, la plataforma promueve una colaboración más predecible y accesible entre los gobiernos y los ecosistemas de innovación.

En entornos de innovación complejos, donde la fragmentación de la información incrementa los costos de transacción, la capacidad de centralizar, estructurar y conectar los datos del ecosistema se convierte en un activo institucional estratégico. Al reducir las asimetrías de información y facilitar la identificación de sinergias potenciales, iNNOVAB contribuye a fortalecer una cultura de innovación más colaborativa y orientada a resultados.

Evidencia de adopción y uso

Según la medición más reciente, la plataforma incluye:

  • 2.866 personas registradas
  • 517 organizaciones registradas
  • 103 oportunidades activas y publicadas

Estas cifras proporcionan una indicación inicial de la adopción del ecosistema y demuestran la capacidad de la plataforma para facilitar la interacción continua entre las partes interesadas.

Más allá de los indicadores numéricos, la plataforma ha contribuido a fortalecer la visibilidad del ecosistema y a mejorar la circulación de oportunidades entre actores que antes operaban en entornos aislados. La actualización dinámica de perfiles y oportunidades permite una interacción continua y fomenta el surgimiento de nuevas relaciones de colaboración.

Desde una perspectiva institucional, esta etapa representa una transición de la implementación a la consolidación operativa. Mantener la adopción requiere no solo fiabilidad tecnológica, sino también mecanismos de gobernanza que garanticen la calidad de los datos, la participación de los usuarios y la apropiación institucional a largo plazo.

Alineación con las tendencias globales y lecciones transferibles

La experiencia de iNNOVAB se alinea con varias tendencias globales que actualmente están dando forma a las estrategias de GovTech y gobierno digital.

Las organizaciones internacionales destacan cada vez más que la transformación digital depende no solo de la adopción tecnológica, sino también del desarrollo de mecanismos institucionales que fomenten la experimentación, la colaboración y la escalabilidad. La aparición de entornos de pruebas regulatorios, plataformas de innovación abierta y modelos de gobernanza orientados al ecosistema refleja un cambio más amplio hacia instituciones públicas más adaptables.

En este contexto, la experiencia de iNNOVAB ilustra cómo los mecanismos de experimentación —como los entornos de pruebas regulatorios— pueden funcionar como catalizadores del aprendizaje institucional. En lugar de intentar reformas a gran escala sin realizar pruebas, los gobiernos pueden validar progresivamente nuevos enfoques mediante entornos de experimentación controlados.

Otra lección aplicable se refiere al papel de los ecosistemas de datos estructurados como impulsores de la inteligencia política. Al generar información estandarizada y actualizada continuamente sobre los actores, las capacidades y las oportunidades del ecosistema, plataformas como iNNOVAB contribuyen a la toma de decisiones basada en evidencia y permiten a los gobiernos identificar deficiencias en las capacidades, tecnologías emergentes y tendencias de colaboración.

Además, la experiencia demuestra que las plataformas digitales pueden funcionar como puentes entre las instituciones públicas y los ecosistemas de innovación, reduciendo las barreras de participación y permitiendo un acceso más inclusivo a las oportunidades.

De la innovación a la capacidad institucional

De cara al futuro, el principal reto consiste en consolidar la plataforma como un componente estable de la gobernanza del ecosistema, garantizando su actualización continua, ampliando su base de usuarios y fortaleciendo su articulación con los actores locales, nacionales e internacionales.

La sostenibilidad a largo plazo dependerá de la capacidad de la plataforma para demostrar un impacto cuantificable, incluyendo la creación de nuevas alianzas, proyectos de colaboración e iniciativas impulsadas por la innovación que generen un valor público tangible.

La experiencia de iNNOVAB demuestra que la innovación pública puede surgir de una pregunta bien formulada y evolucionar hasta convertirse en una capacidad institucional mediante un diseño deliberado y apoyo tecnológico. Lo que comenzó como un desafío público para abordar las barreras de la información se ha transformado en una plataforma que estructura, amplía y fortalece la colaboración entre los actores del ecosistema.

En un contexto global donde los gobiernos deben hacer más con recursos limitados, iniciativas como iNNOVAB ilustran cómo la infraestructura pública digital puede activar la inteligencia colectiva, fortalecer la competitividad territorial y apoyar el desarrollo de soluciones públicas más eficaces, inclusivas y sostenibles.

Nota del autor

Este artículo se elaboró ​​en colaboración con el Congreso Mundial Govtech 4 Impact 2026 como parte de su programa oficial de contenidos.

Autores:

Hernán M. Perin — Director General de GovTech, CorLab — Secretaría de Ciudad Inteligente y Transformación Digital, Municipio de Córdoba.
Marcela Nicolaides — Directora de Economía del Conocimiento, CorLab — Secretaría de Ciudad Inteligente y Transformación Digital, Municipio de Córdoba.

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